¿Cómo elegir mi palo?

A la hora de elegir un palo de hockey tenemos que tener en cuenta tres aspectos:

  • ALTURA
  • COMPOSICIÓN
  • CURVAS

ALTURA DEL PALO
La altura del palo es importante, sobre todo cuando estamos empezando a jugar y es en ese momento cuando más dudas surgen a la hora de elegirlo.

Lo más importante siempre es que el niño/a se sienta cómodo y pueda manejar el palo de la forma adecuada. Cuando el jugador todavía es niño/a (menos de 1.50 metros) podemos tomar como referencia la altura del ombligo. En caso de tener los palos a disposición para probar, la mejor forma es apoyar la pipa en el piso con el palo de forma vertical. El mango o grip del palo debería llegar a la altura del ombligo, habiendo un margen de 1 o 2 centímetros. En caso de no tener acceso a los palos, otra forma es medir la distancia desde el piso hasta el ombligo en centímetros. Una vez tengamos esta medida en centímetros, la dividimos por 2.54 y nos va a dar la medida aproximada de palo que necesita el jugador.

Una vez que el jugador supera el 1.50 metros de altura, la referencia del ombligo se deja de usar y empieza a ser un tema de gusto y comodidad del jugador. Los opciones más utilizadas son 36.5´´, 37´´ y 37.5´´. La medida más recomendada es 37.5´´ ya que es la que mejor se adapta a todas las características del deporte en la actualidad y es la que todas las marcas trabajan de manera regular, por lo que es más fácil de conseguir.

Les dejamos una guía ilustrativa a modo de referencia:

COMPOSICIÓN DEL PALO
Los palos están compuestos por varias capas de fibras. La mayoría de las marcas suelen usar entre 2 y 5 tipos de fibras distintas. Con el paso del tiempo y los avances tecnológicos, las marcas fueron evolucionando y creando mejores composiciones buscando un equilibrio entre durabilidad, peso y sensibilidad.

Una de las fibras más utilizadas es la fibra de carbono que es la mejor para que un palo sea resistente, rígido pero a la vez liviano. En general la fibra de carbono suele estar combinada con fibra de vidrio que, pese a ser muy liviana al igual que la fibra de carbono, no es tan resistente ni rígida por lo que pierde durabilidad cuando los golpes empiezan a ser más fuertes.

A diferencia de lo que muchos creen, la principal característica que le brinda el carbono a un palo es la rigidez y no solamente el peso. A mayor porcentaje de carbono, mayor rigidez. Un mayor porcentaje de carbono favorece pegadas más potentes pero dificulta el control de la bocha. Por el contrario, un menor porcentaje de carbono quita potencia a la pegada pero hace más receptivo al palo.

Por eso, es muy importante elegir el porcentaje de carbono “adecuado” para cada etapa del jugador. Normalmente se considera que lo más adecuado para jugadores de categorías inferiores es poco porcentaje de carbono, porque lo importante es desarrollar el gesto técnico y no la potencia en la pegada, por lo que un palo con mejor recepción es mejor. A medida que el jugador va subiendo de categoría se van utilizando palos de mayor porcentaje que permiten ir sumándole potencia a los gestos técnicos que ya vienen siendo incorporados.

Hablamos de porcentaje “adecuado” porque, al igual que la medida del palo, son estándares sugeridos basados en la experiencia, pero cada jugador deberá elegir el palo que más cómodo le resulte a la hora de jugar. A continuación les dejamos un listado de composiciones sugeridas para cada rango de edad:

  • Para niños/as menores de 8 años o que juegan solamente en colegios, lo ideal son los palos de madera. Algunas marcas tienen modelos compuestos por madera pero reforzados por pintura hecha en base a fibra de vidrio.
  • Para jugadores entre 8 y 11 años que están dando los primeros pasos en clubes lo “adecuado” sería palos entre 100% fibra de vidrio y 20% de carbono.
  • Jugadores entre 12 y 14 años deberían utilizar palos con un mínimo de 30% de carbono.
  • Jugadores entre 15 y 17 años deberían utilizar palos con un mínimo de 50% de carbono.
  • Jugadores de 18 años en adelante ya deberían utilizar palos con un mínimo de 80% de carbono.

CURVAS DEL PALO
Cada marca tiene sus propias curvas con nombres y medidas propias pero, a grandes rasgos los podemos dividir en 4 tipos:

  • Curva Media
  • Curva Baja
  • Curva Extrema
  • Curva con canaleta

A diferencia de lo que se cree, el tipo de curva no está relacionado necesariamente con la posición del jugador en la cancha sino que tiene que ver con el tipo de gesto técnico utilizado. A la hora de elegir una curva, además del gusto personal o la comodidad del jugador, se debe tener en cuenta el gesto técnico predominante que utilice.

  • GESTOS GOLPEADOS (pegada o barrida): lo recomendado es una curva MEDIA o, a lo sumo, BAJA, ya que es menos probable que la bocha se levante sin intención de hacerlo. Esta curva es recomendada para jugadores que hacen muchos pases de barrida o pegada, que en general suelen ocupar posiciones en el campo de defensa o volante.
  • GESTOS NO GOLPEADOS (push, flick, dribbling): para este tipo de gestos técnicos, la curva más recomendada es la curva BAJA ya que facilita el juego aéreo y el control de la bocha. Es una curva muy utilizada por jugadores que hacen mucho pase de push o que realizan habilidades 3D, levantando la bocha del suelo. Este tipo de gestos técnicos suele encontrarse mayormente en delanteros.
  • ARRASTRADA: la curva más recomendada para jugadores que arrastren en los corners cortos es la EXTREMA. El tamaño y la posición de esta curva facilita la dinámica del gesto. Esta curva también es muy utilizada por jugadores que utilizan mucho el flick o el juego aéreo largo.

Entre los palos con curva BAJA y EXTREMA tenemos un segmento de palos con CANALETA. Este tipo de palos tiene la cara interior levemente cóncava (hundida) lo que favorece el control y la velocidad para levantar la bocha.